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Chapter 5 |
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La experiencia del nuevo
nacimiento de la que se habla
más de una docena de veces en el Nuevo Testamento a
menudo es muy mal entendida. Para muchos, es
simplemente creer en Jesús. Para otros, aceptar a Jesús como
Salvador es el nuevo nacimiento. Para otros aun, bautismo
por inmersión es equivalente a ser nacidos otra vez.
¿Puedo sugerir que el nuevo nacimiento es una
experiencia tan dinámica, vitalizante, según se presenta en
la palabra de Dios, que mucha gente encuentra difícil de
aceptar literalmente lo que las Escrituras enseñan?
“El hombre que es realmente hijo de Dios no practica el
pecado, porque la naturaleza de Dios está en él, para el
bien, y tal herencia es incapaz de pecar.” 1 Juan 3:9, Phillips.
“Todo el que cree que Jesús es el Cristo, ha nacido de
Dios, y todo el que ama al Padre, ama también a sus hijos.”
1 Juan 5:1, N. V. I.
“Porque todo aquello que es nacido de Dios vence al
mundo: y esta es la victoria que vence al mundo, nuestra
fe.” 1 Juan 5:4.
Podemos ver que el nacer de nuevo es donde reside el
poder de la vida cristiana. Ahora debemos descubrir qué
hace que este poder sea una experiencia real para nosotros
personalmente. Juan declara, “Y este es el testimonio: Que
Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El
que tiene al Hijo, tiene al vida: el que no tiene la Hijo de
Dios, no tiene la vida.” 1 Juan 5:11, 12.
NACEN NO SE HACEN
Los Cristianos Nacen No Se Hacen / 47
¿Podría ser que en nuestra impaciencia para aprender
qué es verdad que hayamos descuidado ver quién es la
verdad? En nuestra búsqueda de la verdad puede haber algo
que nos esté cegando a la verdad. Intentaremos tratar de
descubrir qué es lo que ciega, con tanta eficacia, a los
investigadores honestos y aprenderemos así cómo despejar
el camino para esta experiencia maravillosa del nuevo
nacimiento.
“He aquí, yo estoy á la puerta y llamo: si alguno oyere
mi voz y abriere la puerta, entraré á él, y cenaré con él, y él
conmigo.” Apocalipsis 3:20. Estas palabras tratan al parecer
de la iglesia de Laodicea de Dios de hoy, porque son una
parte del mensaje especial de Jesús a su última iglesia. Es,
por lo tanto, imperativo que sepamos la respuesta a la
pregunta repetida tan a menudo, “¿cómo puedo nacer otra
vez?” ¿O es esto simplemente una experiencia verbal? ¿Es
literal? Si es literal, ¿cuánto acceso tiene Jesús a mi vida?
¿Mi vida religiosa? ¿Mi vida en el negocio? ¿Mi vida
recreacional? ¿Cuánto apenas es necesario antes de que El
entre en mi vida?
“Todo intento debe someterse al cautiverio de
Jesucristo. Todas las propensiones animales deben
sujetarse a las facultades superiores del alma. El
amor de Dios debe reinar supremo; Cristo debe
ocupar un trono indiviso. Nuestros cuerpos deben
ser considerados como su posesión adquirida. Los
miembros del cuerpo han de llegar a ser los
instrumentos de la justicia.” 1
Obviamente, esta experiencia implica mucho más que
estar dispuestos a separarnos de nuestros malos hábitos,
nuestras naturalezas malvadas, nuestro amor al mundo, y
nuestras posesiones terrenales. Cada pensamiento debe estar
bajo su control. Todas las inclinaciones naturales y
48 / Su Manto O El Mío
miembros del cuerpo deben reflejar su justicia.
Para lograr esto, Jesús dice, “Yo te amonesto que de mí
compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y
seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra
la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio,
para que veas.” Apocalipsis 3:18.
“¿Qué constituye la miseria, la desnudez, de los que se
sienten ricos y acrecentados con las mercancías? Es la
ausencia de la justicia de Cristo.” 2 Aún una creencia firme
en las enseñanzas doctrinales correctas de la iglesia no
puede salvar a nadie. Jesús debe tener control completo de
cada faceta de nuestras vidas. Ésta no es una demanda
arbitraria de nuestro Salvador; es simplemente una de las
divinas leyes naturales de Dios. Es la ley que dice, “…la
mente carnal es enemistad contra Dios.” Romanos 8:7.
Por esta razón, Nicodemo vino a Jesús por la noche. Su
corazón tenía un gran peso, porque él deseaba estar cubierto
por la justicia de Cristo, la seguridad de la salvación, pero
él no sabía cómo obtenerla. Jesús vio su necesidad y fue
directo al punto. “…el que no naciere otra vez, no puede
ver el reino de Dios.” Juan 3:3. La riqueza de Nicodemo, su
influencia, sus logros personales no tenían valor alguno para
satisfacer los requisitos de Jesús para un nuevo nacimiento.
Aquí estaba la crisis de Nicodemo. Incapaz de ver la
respuesta, él declaró, “¿…Cómo pueden estas cosas ser?”
Juan 3:9. Jesús ya le había dicho que, “Lo que es nacido de
la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu
es.” Verso 6. Nicodemo no deseaba ver esto. El yo estaba
muy vivo en él.
La declaración de Cristo a Nicodemo es aún válida. La
carne no puede crucificar la carne, no importa cuantas
promesas, garantías y compromisos nosotros pudiéramos
hacer, o cuánto esfuerzo sincero podamos realizar. Hay
siempre un poco del yo carnal vivo aún para asumir otra vez
el control. Alguien ha dicho que el yo prefiere que se piense
Los Cristianos Nacen No Se Hacen / 49
que es algo malo y no que no venga al pensamiento del todo.
Cristo está parado a la puerta de su iglesia con su voz
suplicante, “…Si alguno oye mi voz, y abre la puerta,
entraré.” Apocalipsis 3:20. ¿Por qué Jesús se representa
así? Porque nosotros, como Nicodemo, todavía estamos
ciegos al yo. Todavía tenemos que ver que los cristianos
son nacidos y no hechos.
Mucha gente cristiana seria tiene la idea de que con la
ayuda de Dios, su vieja naturaleza —la carne —se puede
limpiar, purificar, librar del mal adentro y entonces ella
podrá vivir vidas victoriosas para Dios. ¡Ésta es una
falsificación de Satanás! Su plan es conducir a los seres
humanos a creer que la naturaleza humana puede ser
cambiada. Él sabe que está destinado solamente a morir,
pero él intenta cubrir la verdad con mentiras y
mantenernos ciegos.
“La vida del cristiano no es una modificación o mejora
de la antigua, sino una transformación de la naturaleza. Se
produce una muerte al yo y al pecado, y una vida
enteramente nueva. Este cambio puede ser efectuado
únicamente por la obra eficaz del Espíritu Santo.” 3
“Cristo vino a la tierra, tomando la humanidad y en la
situación como representante del hombre, para demostrar
en la controversia con Satanás que el hombre, como Dios
lo creó, conectado con el Padre y el Hijo, podría obedecer
cada requisito divino.” 4
Esta cita merece que pensemos en ella muy seriamente.
En ella encontramos la razón por la que era absolutamente
necesario que Jesús naciese con una naturaleza sin pecado
tal como la que el primer Adán tenía. Dios puede trabajar
solamente con lo que es nacido del Espíritu para moldearlo
y formarlo de acuerdo a Su voluntad. La naturaleza
pecaminosa es inestable y no responderá al Trabajador
Maestro. El deseo puede estar en la mente, pero la carne es
incorregible. El resultado es el fracaso.
50 / Su Manto O El Mío
Cuando Jesús dijo, “…si el grano de trigo no cae en la
tierra y muere, él solo queda; mas si muriere, mucho fruto
lleva. Juan 12:24, Obviamente Él estaba hablando del
bautismo que, en realidad, simboliza la muerte.
“El nuevo nacimiento es una experiencia rara en
esta época del mundo. Ésta es la razón por la que
hay tantas perplejidades en las iglesias. Muchos,
pero muchos, que asumen el nombre de Cristo no
están santificados y apartados. Se han bautizado,
pero fueron enterrados vivos. El yo no murió, y por
lo tanto no se levantaron a la novedad de vida en
Cristo” 5 (escrito en 1897).
“Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser
hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre: Los
cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de
carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios.” Juan 1:12,13.
Está absolutamente claro que la Inspiración enseña la
necesidad del nacimiento espiritual antes de uno hacerse
un hijo de Dios o un miembro de su familia. Sin embargo,
la muerte debe preceder a la vida.
La solución a este problema está más allá de las
capacidades del hombre. El hombre, aun en su naturaleza
pecaminosa, puede ejercitar su voluntad dada por Dios y
elegir morir y nacer otra vez.
Este proceso se describe en el capítulo uno de este libro.
No teníamos nada que hacer con nuestro nacimiento natural
pero, alabado sea Dios, nosotros tenemos una parte dada
por Dios en la experiencia del nuevo nacimiento. Podemos
elegir nacer otra vez. Sin embargo, aun en este nuevo
nacimiento debe haber una conexión con el Padre y el Hijo.
Esto es lo que logra la justificación.
El Padre justifica al creyente en base de su aceptación
de Jesús y de su expiación en la cruz en favor del creyente.
Jesús vivió su vida en conexión directa con su Padre. Él
Los Cristianos Nacen No Se Hacen / 51
dijo, “…No puede el Hijo hacer nada de sí mismo.” Juan
5:19. Su vida de obediencia a cada requisito divino no era
independiente de Su Padre sino dependiente 100 por ciento
de Su Padre. Es así que su vida es un ejemplo perfecto para
que nosotros imitemos.
Jesús nos dice, “…sin mí nada podéis hacer.” Juan 15:5.
Independiente de Jesús, aun en la experiencia del nuevo
nacimiento, no podemos obedecer los requisitos divinos.
Pero Jesús viviendo en nosotros, como el Padre vivió en él,
hace posible la obediencia. Él hace esto en nosotros. Y ésas
son buenas noticias, ¿no es así?
La pregunta que debemos hacernos es, “¿cuál es el requisito
divino que debo cumplir?” Encontramos la respuesta en la
cita siguiente: “Dios requiere la entrega completa del corazón
antes de que pueda efectuarse la justificación. Y a fin de que
el hombre retenga la justificación, debe haber una obediencia
continua mediante una fe activa y viviente que obre por el
amor y purifique el alma.” 6
Usted notará que mientras que la condición para la
justificación es la entrega, la condición para la retención
de la justificación es la obediencia continua. ¿Nos capacita
la justificación para obedecer? No. La justificación se ocupa
solamente de nuestro expediente legal —de nuestra
situación ante Dios. ¿Cómo podemos satisfacer la segunda
condición? Así es cómo:
“Cuando Dios actúa en el corazón y el hombre
entrega su voluntad a Dios y coopera con Dios,
efectúa en la vida lo que Dios realiza mediante el
Espíritu Santo y hay armonía entre el propósito del
corazón y la práctica de la vida. Debe renunciarse a
cada pecado como a lo aborrecible que crucificó al
Señor de la vida y de la gloria, y el creyente debe
tener una experiencia progresiva al hacer
continuamente las obras de Cristo. La bendición de
la justificación se retiene mediante la entrega continua
de la voluntad y la obediencia continua.” 7
52 / Su Manto O El Mío
Note por favor que el trabajo del hombre es rendir su
voluntad. La vida de Cristo era una de entrega continua.
Hablaremos más de esto en otro capítulo más adelante. La
obediencia continua es el resultado del proceso de la
santificación, que consideraremos en los capítulos
siguientes. Puede parecerle a algunos que la naturaleza
humana se ha presentado como totalmente insignificante.
Este es, de hecho, el punto.
“Cuando el alma se entrega a Cristo, un nuevo
poder se posesiona del nuevo corazón. Se realiza
un cambio que ningún hombre puede realizar por
su cuenta. Es una obra sobrenatural, que introduce
un elemento sobrenatural en la naturaleza humana.
El alma que se entrega a Cristo, llega a ser una
fortaleza suya, que él sostiene en un mundo en
rebelión, y no quiere que otra autoridad sea conocida
en ella sino la suya. Un alma así guardada en
posesión por los agentes celestiales es inexpugnable
para los asaltos de Satanás…. La única defensa contra
el mal consiste en que Cristo more en el corazón
por la fe en su justicia. A menos que estemos
vitalmente relacionados con Dios, no podremos
resistir los efectos profanos del amor propio, de la
complacencia propia y de la tentación a pecar.
Podemos dejar muchas malas costumbres y
momentáneamente separarnos de Satanás; pero sin
una relación vital con Dios por nuestra entrega a
él momento tras momento, seremos vencidos.” 8
“¿Qué es la justificación por la fe? Es el trabajo
Dios de poner en el polvo la gloria del hombre, y
hacer por el hombre lo que no está en su poder de
hacer por sí mismo. Cuando los hombres ven su
propia insignificancia, están preparados para ser
cubiertos con la justicia de Cristo.” 9
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“¿Por qué es tan difícil vivir una vida abnegada,
humilde? Porque los cristianos profesos no están
muertos al mundo. Es fácil vivir después de estar
muertos.” 10
Recuerde que los caminos de Dios no son nuestros
caminos. Su camino puede parecer como fracaso, pero su
camino es la única forma de alcanzar verdadero éxito.
Porque cuando realmente nacemos vez —
Vivimos al morir.
La fuerza viene a través de la debilidad.
La batalla es ganada rindiéndose.
Entonces podemos saber que los cristianos nacen y no se
hacen.
Notas:
1 El Hogar Cristiano p. 113.
2 Cristo Nuestra Justicia p. 90 (Inglés).
3 El Deseado de Todas las Gentes p. 143.
4 Comentario Bíblico Adventista vol. 7A (inglés), p.
650 (Inglés), The Signs of the Times de junio 9 de
1898.
5 Comentario Bíblico Adventista del 7mo. Día vol. 6,
p. 1075 (Inglés), Manuscrito 148, 1897.
6 Mensajes Selectos libro 1, p. 429.
7 Mensajes Selectos libro 1, p. 464,465.
8 El Deseado de Todas las Gentes p. 291.
9 Cristo Nuestra Justicia p. 104 (Inglés).
10 Mensajes Para Los Jóvenes p. 125. |
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