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Chapter 2

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“Sed pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que
está en los cielos es perfecto.” Mateo 5:48. Esta declaración
del sermón de Cristo en el monte claramente nos dice que
el plan de Dios para el hombre nunca ha cambiado. Él creó
al hombre perfecto.
Cuando Adán cayó de ese estado de perfección, la familia
humana heredó su culpa. Sin embargo, la condición
caída del hombre no ha disminuido en lo mínimo el requisito
de la perfección que Jesús indica claramente en Mateo 5:48.
Sin embargo, Dios tiene un plan con el cual el hombre
puede satisfacer sus requisitos. Ese plan es bastante simple
para que pueda ser entendido por el hombre, con todo es
tan exhaustivo que solamente Dios puede sondear sus
profundidades. Juan 3:16.
Satanás, por medio de falsificar el carácter de Dios, ha
causado que ese plan que sea malentendido. Como
resultado, el hombre ha ideado muchos métodos para
alcanzar la perfección. Sentimos pena por el hindú que se
acuesta en una cama de clavos. Sin embargo, intentamos
alcanzar el mismo propósito haciendo buenas obras que
somos conducidos a creer que un buen cristiano debe hacer
si él espera alcanzar el cielo.
No importa cuán cerca de lo genuino una falsificación
esté. Una falsificación sigue siendo una falsificación.
Cuanto más se parezca al genuino, más engañosa llega a
ser, por lo cual “El baluarte más fuerte del vicio en nuestro
22 / Su Manto O El Mío
mundo no es la vida perversa del pecador abandonado ni
del renegado envilecido; es la vida que en otros aspectos
parece virtuosa y noble, pero en la cual se alberga un pecado,
se consciente un vicio” 1
Ese pecado puede ser pequeño. Pero no es el tamaño del
pecado lo que importa como lo es el rehusar reconocer la
naturaleza mala del pecado y entregar nuestra rebelión a
Jesús. Es la resistencia a su trabajo en nuestras vidas lo que
aflige su corazón, porque no hay nada que él puede hacer
hasta que estemos dispuestos a rendirnos como la arcilla
en las manos del alfarero.
El plan de Dios se indica sucinto en El Camino a Cristo:
“Era posible para Adán, antes de la caída,
conservar un carácter justo por la obediencia a la
ley de Dios. Mas no lo hizo, y por causa de su caída
tenemos una naturaleza pecaminosa y no podemos
hacernos justos a nosotros mismos. Puesto que
somos pecadores y malos, no podemos obedecer
perfectamente una ley santa. No tenemos por
nosotros mismos justicia con que cumplir lo que la
ley de Dios demanda. Mas Cristo nos ha preparado
una vía de escape. Vivió sobre la tierra en medio de
pruebas y tentaciones tales como las que nosotros
tenemos que arrostrar. Sin embargo, su vida fue
impecable. Murió por nosotros y ahora ofrece
quitarnos nuestros pecados y vestirnos de su justicia.
Si os entregáis a él y lo aceptáis como vuestro Salvador,
por pecaminosa que haya sido vuestra vida,
seréis contados entre los justos por consideración a
el. El carácter de Cristo toma el lugar del vuestro, y
vosotros sois aceptados por Dios como si no
hubierais pecado.” 2
Aquí tenemos el maravilloso plan de Dios en un pasaje.
Perfectamente Legal / 23
Este plan, sin embargo, es más exhaustivo de lo que vemos
a primera vista. Pablo nos dice, “Él nos dio a conocer el
misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se
había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en
Cristo, en el cumplimiento de los tiempos establecidos, así
las que están en los cielos como las que están en la tierra.”
Efesios 1:10, RVR1995.
¡Piense en eso! El universo entero atraído a la armonía
perfecta por la fuerza magnética del amor Dios a través de
Jesucristo nuestro Señor.
Pero eso no es todo. Obtenemos una herencia: “habiendo
sido predestinados conforme al propósito del que hace todas
las cosas según el consejo de su voluntad.” Efesios 1:11.
¿Puede imaginarse usted lo que se implica cuando somos
hechos herederos? Esto significa que somos miembros
reales de su familia —Su carne y huesos. Somos más que
adoptados; nos injertan en la vid verdadera. Hablaremos
más de esto en un capítulo siguiente.
Ahora, puesto que en el plan de Dios Jesús es el poder
cohesivo alrededor del cual el universo entero gira, y cada
ser está unido a él con cuerdas de amor, nosotros podemos
ver que el carácter de amor de Cristo (su manto de justicia)
que me es dado a mí —un pecador, sería la única manera
que los ángeles, los habitantes de otros mundos y los
hombres y las mujeres de todos los países de la tierra podrían
convenir indiscutiblemente que estamos seguros por la
eternidad. Solamente a medida que somos hechos como él
en carácter podemos nosotros revelar una estabilidad que
no puede ser sacudida.
Estoy seguro que ahora hemos descubierto que el único
camino a la perfección es a través de la justificación —tal
como si yo nunca hubiese pecado. Espero que esté igualmente
claro que la justificación es la acreditación del carácter perfecto
de Cristo a un pecador imperfecto e indefenso.
24 / Su Manto O El Mío
“¿Qué es la justificación por la fe? Es la obra de
Dios que pone la gloria del hombre en el polvo, y
hace por el hombre lo que él no puede hacer por sí
mismo. Cuando los hombres ven su propia
insignificancia, están preparados para ser vestidos
con la justicia de Cristo.” 3
Ahora veamos el proceso de la justificación. La Biblia lo
dice bien en una oración. “Justificados pues por la fe, tenemos
paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.”
Romanos 5:1. Es decir, la muerte de Cristo le permite
justificar a cada uno que desee ser justificado. “En la cruz
del Calvario él pagó el precio de rescate de la raza. Y él ganó
así el derecho de rescatar a los cautivos del agarre del gran
engañador.” 4 Podemos ver fácilmente que la fe es solamente
el medio y no la base de la justificación. No estamos parados
en el terreno de la fe, pero la fe me permite estar de pie,
confiando en la palabra de Dios. La fe es más verdadera que
cualesquiera o que todos nuestros cinco sentidos. (Véase
Comentario Bíblico Adventista Vol. 6, p. 1073).
Ahora hay otro ángulo que analizar cuando consideramos
este tópico de la fe. Pablo afirma, “Sabiendo que el hombre
no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de
Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo,
para que fuésemos justificados por la fe de Cristo, y no por
las obras de la ley; por cuanto por las obras de la ley ninguna
carne será justificada.” Gálatas 2:16.
Examinemos una declaración de la revista Review and
Herald del 24 de abril de 1888:
“Debemos estudiar la vida de nuestro Redentor,
porque Él es el único ejemplo perfecto para los
hombres. Contemplemos el sacrificio infinito del
Calvario, y contemplemos la pecaminosidad
excedente del pecado y la justicia de la ley. Usted
será fortalecido y ennoblecido después de un estudio
Perfectamente Legal / 25
concentrado del tema de la redención. Su
comprensión del carácter de Dios será profundizada;
y con el plan entero de salvación definido
claramente en su mente, usted podrá cumplir mejor
su comisión divina. De un sentido de total
convicción, usted puede entonces atestiguar a los
hombres del carácter inmutable de la ley
manifestada por la muerte de Cristo en la cruz, la
naturaleza maligna del pecado, y la justicia de Dios
en justificar al creyente en Jesús a condición de su
obediencia futura a los estatutos del gobierno de
Dios en el cielo y la tierra.” 5
Por favor lea otra vez la oración última del párrafo anterior
y note sobre qué condición Dios justifica a los hombres.
No podemos entender esta clase de fe. Ésta es la
maravillosa fe de Dios en su propio plan de salvación como
se aplica a mí —un pecador. Todo lo que podemos decir es,
“Señor, yo creo, ayuda mi incredulidad.”
Me alegra tanto que Dios ha dado a cada hombre la
medida de fe. ¿Y cuánta fe es ésa? Apenas bastante fe
para buscar ayuda como el pobre padre con el hijo poseído
del demonio. Nuestra fe abre simplemente la puerta para
que Cristo nos ayude según nuestra necesidad y Su gloria.
Jesús es no solamente el autor, pero el consumador de
nuestra fe. Hebreos 12:2.
El proceso de la justificación es por lo tanto un proceso
legal. Cuando tenemos que hacer un trabajo legal debemos
encontrar a alguien cualificado para hacerlo. Jesús es el
único cualificado para hacer nuestro trabajo legal. “En la
cruz del Calvario él pagó el precio de rescate de la raza. Y
él ganó así el derecho de rescatar a los cautivos del agarre
del gran engañador.” 6
A medida que los soldados con los clavos perforaban las
manos del Salvador, “Jesús estaba adquiriendo el derecho
a ser abogado de los hombres en la presencia del Padre.”, 7
26 / Su Manto O El Mío
La justificación, siendo un trabajo legal, puede tratar
solamente con nuestra situación legal (nuestro expediente)
y no con nosotros personalmente. Cuando un criminal es
perdonado por el proceso legal de la ley, su situación ante
la ley se cambia pero su carácter no es afectado.
Por esta misma razón, la justificación es justicia
acreditada. Esta no es de manera alguna una justicia inferior
o incompleta. No hay nada que el tiempo, experiencia,
talento o el esfuerzo pueda agregar a este regalo maravilloso.
Jesús vivió en este mundo por treinta y tres años y medio y
desarrolló un carácter perfecto. Éste es su regalo
indescriptible para nosotros.
Deje que su imaginación se extienda a sus límites
extremos y seguirá siendo imposible concebir cualquier cosa
que usted pudiera agregar a ese regalo indescriptible de su
perfección acreditada a nosotros.
Aquí es donde la naturaleza humana se tienta a creer
que la perfección no puede ser nuestra en realidad a menos
que hagamos algo del trabajo de desarrollarla. Hay un
trabajo, por supuesto, un gran esfuerzo y trabajo doloroso
que debemos hacer que pronto veremos claramente. Sin
embargo, debemos tener presente que solamente Dios puede
hacer Su trabajo y solamente el hombre puede hacer su
trabajo. Es tan imposible para Dios el hacer el trabajo del
hombre, y ser consistente con Sus propias leyes, como lo
es para el hombre el hacer el trabajo de Dios que él no
tiene ningún poder para hacer de todos modos.
Santificación—la justicia impartida de Dios—es el
proceso que claramente define y clarifica nuestro trabajo
del suyo. Discutiremos la santificación en otro capítulo.
Es por la justificación que somos acreditados como
obedeciendo los mandamientos de Dios. (Véase Cristo
Nuestra Justicia p. 99, Review and Herald del 22 de agosto
de 1893).
“Justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios
por medio de nuestro Señor Jesucristo.” Romanos 5:1. Jesús
Perfectamente Legal / 27
no sólo me justifica sino también hace las paces entre mí, el
pecador, y Dios, mi Creador contra quien me he estado
rebelando. “El creyente no es exhortado a que haga paz con
Dios. Nunca lo ha hecho ni jamás podrá hacerlo. Ha de aceptar
a Cristo como su paz, pues con Cristo están Dios y la paz.” 8
“La intención de la carne es enemistad contra Dios;
porque no se sujeta á la ley de Dios, ni tampoco puede. Así
que, los que están en la carne no pueden agradar á Dios.”
Romanos 8:7-8. Carnalidad es un término que debe
electrificar a cada miembro de la iglesia para que actúe.
Contrario a la creencia común, la carnalidad no se refiere
al hombre del mundo que no conoce a Dios, pero al hombre
de la iglesia que conoce a Dios pero no continua buscándole
para conocerle mejor.
Pablo se refiere a tres niveles de vida de los seres
humanos: el hombre natural, el hombre carnal, y el hombre
espiritual. 1 Corintios 2:14, 15 y 3:1. Todos vivimos en uno
de estos niveles. La naturaleza que heredamos al nacer es
la natural. La espiritual es la naturaleza dada por Dios
cuando nacemos otra vez y cuando continuamos creciendo
en Cristo. La naturaleza carnal está entre las dos. Es esa
nueva naturaleza dada al hombre cuando él nace del Espíritu
y no de la carne, pero que no creció... “a la medida de la
edad de la plenitud de Cristo.” Efesios 4:13.
Ésta es la condición del hombre según lo descrito por
Juan en Apocalipsis 3:14-22 “…ni frío ni caliente…tibio, y
ni frío ni caliente…te vomitaré de mi boca.”
“La figura de vomitar de su boca significa que él
no puede ofrecer tus oraciones o tus expresiones de
amor a Dios. Él no puede endosar tu enseñanza de
su palabra o tu trabajo espiritual en ninguna manera.
Él no puede presentar tus ejercicios religiosos con
la petición de que se te otorgue gracia.” 9
Estamos bien enterados del hecho de que a menos que
28 / Su Manto O El Mío
nuestras oraciones sean ungidas con el Espíritu del Señor
Jesús, Dios no nos oye. “Nadie viene al Padre, sino por
mí,” dijo Jesús en Juan 14:6. Esto nos deja en una posición
donde debemos tomar una decisión. Esta es la razón por la
cual Jesús dijo, “ojalá fueses frío o caliente.” Apocalipsis
3:15. Apocalipsis 3:18 continua cuidadosamente con, “te
amonesto que de mí compres oro afinado en fuego.”
Debemos tener presente que el hombre hace esta compra
sin dinero y sin precio. Isaías 55:1.
Alguien ha dicho que “la victoria nace de la crisis.”
Nuestra crisis es considerar la completa insensatez de la
condición tibia y sentir nuestra necesidad verdadera del oro
que Dios nos aconseja obtener. Aquí necesitamos sabiduría
especial, porque muchos han venido a este punto pero han
seguido el plan de Satanás. Piensan que están caminando
de sus problemas cuando él solamente los está conduciendo
a problemas más profundos.
El “comenzar una página nueva,” “determinar actuar
mejor,” “ser más fiel” son buenas ideas pero son impotentes
para cambiar la vida.
“Como la levadura, cuando se mezcla con la
harina, obra desde adentro hacia afuera, tal ocurre
con la renovación del corazón que la gracia de Dios
produce para transformar la vida. No es suficiente
un mero cambio externo para ponernos en armonía
con Dios. Hay muchos que tratan de reformarse
corrigiendo este o aquel mal hábito, y esperan llegar
a ser cristianos de esta manera, pero ellos están
comenzando en un lugar erróneo. Nuestra primera
obra tiene que ver con el corazón.” 10 (véase
Mensajes Selectos 1, p. 368.)
La decisión que debemos tomar es permitir que la mente
de Cristo se convierta en la nuestra. “Haya, pues, en vosotros
este sentir que hubo también en Cristo Jesús” Filipenses 2:5.
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“Dios ha provisto los elementos para que
podamos llegar a ser semejantes a él, y lo realizará
en favor de todos aquellos que no interpongan una
voluntad perversa y frustren así su gracia.
“Dios nos amó con amor indecible, y nuestro
amor hacia él aumenta a medida que comprendemos
algo de la largura, la anchura, la profundidad y la
altura de este amor que excede todo conocimiento.
Por la revelación del encanto atractivo de Cristo,
por el conocimiento de su amor expresado hacia
nosotros cuando aún éramos pecadores, el corazón
obstinado se ablanda y se somete, y el pecador se
transforma y llega a ser hijo del cielo. Dios no utiliza
medidas coercitivas; el agente que emplea para
expulsar el pecado del corazón es el amor. Mediante
él, convierte el orgullo en humildad, y la enemistad
y la incredulidad, en amor y fe.” 11
Con fe como el vehículo y amor como el poder, cada
uno originándose en y viniendo de Cristo, podemos ver
fácilmente que el proceso debe ser Suyo también. ¡Alabado
sea Dios! Es suyo por derecho de su propia compra por
medio de su muerte voluntaria sobre la cruz. “En la cruz
del Calvario él pagó el precio de rescate de la raza. Y él
ganó así el derecho de rescatar a los cautivos del agarre del
gran engañador.” 12 Esto hace claro que Cristo se encargó
de cada consideración legal concebible que la santa ley de
Dios exigió antes de que él procurara rescatar al hombre
del hoyo del pecado en el cual él había caído. Porque Cristo
es el “…Cordero, el cual fue muerto desde el principio del
mundo.” Apocalipsis 13:8.
Ahora, por supuesto, reconocemos que el plan
de Dios silencia con eficacia las acusaciones de
Satanás reclamando que puesto que el hombre había
pecado, le pertenecía a él. ¡Oh, la bienaventuranza
30 / Su Manto O El Mío
del más precioso regalo de Dios al hombre cuando
él le devuelve la voluntad que Adán entregó cuando
él cayó! Este regalo de una voluntad devuelta nos
permite elegir amar, servir, y obedecer otro maestro
incluso si sabemos que no tenemos poder para
hacer lo que hemos elegido hacer.12
Esta elección le permite a Dios realizar su plan para
justificarme legalmente y acreditarme a mí, un pecador, su
carácter perfecto que él desarrolló aquí en esta tierra
mientras estaba acosado por las tentaciones más severas de
Satanás. Por eso es que nuestro expediente lee “como si
nunca hubiera pecado,” y Satanás no puede hacer nada
acerca de eso. Ésa es la razón por la que cuando “si el Hijo
os libertare, seréis verdaderamente libres.”
Déjeme repetir: El vehículo es la fe, el poder es el amor,
el proceso es el plan de la redención, y ¡alabado sea su nombre
santo! Es legal dondequiera en el mundo entero. Es no
solamente legal, pero también constituye la única fuente del
gozo y de la felicidad verdadera para el mundo entero.
Notas:
1 El Discurso Maestro de Jesucristo p. 81.
2 El Camino a Cristo p. 62.
3 Review and Herald de septiembre 16 de 1902,
Cristo Nuestra Justicia p. 104.
4 Preguntas Sobre La Doctrina p. 672.
5 Cristo Nuestra Justicia p. 35.
6 Preguntas Sobre La Doctrina p. 672.
7 El Deseado de Todas las Gentes p. 694.
8 Mensajes Selectos libro 1, p. 462.
9 Testimonios Vol. 6, p. 408.
10 Palabras de Vida del Gran Maestro p. 69.
11 El Discurso Maestro de Jesucristo pp. 66, 67.
12 Preguntas Sobre La Doctrina p. 672

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